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Martes, 29 Marzo 2016 18:58

Estados Unidos libra guerra por mantención del netmetering

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En una victoria para la industria de energía solar, en febrero la Comisión de Servicios Públicos de California (EEUU) aprobó nuevas regulaciones para el balance neto. Este concepto representa la compensación por el exceso de electricidad que los generadores domésticos de energía solar devuelven a la red. Las nuevas normas ayudarán a fijar el rumbo para las energías renovables distribuidas dentro del mercado solar más grande de Estados Unidos.

Las normas del balance cero en California compensan a los generadores de energía solar por el exceso de electricidad con la tarifa completa al por menor. Por lo general, estas tarifas oscilan entre unos 17 y 20 céntimos de dólar (entre 16 y 18 céntimos de euro) por kilovatio-hora. Las Empresas Eléctricas mantienen que esas tarifas son excesivamente generosas y que los propietarios de capacidad solar residencial están aprovechándose de la red eléctrica sin asumir una proporción justa de sus costos.

El debate de California es la última de una serie de batallas entre las Eléctricas y la industria solar sobre el balance neto. El mes pasado, la Comisión de Servicios Públicos de Nevada (EEUU) impuso a los propietarios solares de este estado un sistema que favorece a las Eléctricas. La nueva regulación reduce drásticamente las tarifas de balance cero y eleva los cargos fijos que han de pagar los propietarios solares por sus servicios de red, incluidos los que compraron o alquilaron sus sistemas solares durante la vigencia de la normativa anterior. La semana pasada, NV energy, la principal Eléctrica del estado de Nevada, se ofreció a respetar los derechos adquiridos de los propietarios solares existentes durante los próximos 20 años.

Hoy, 45 estados disponen de algún tipo de balance cero, y las tarifas de compensación para los propietarios solares han ayudado a alimentar el crecimiento explosivo de la energía solar doméstica. California dispone de unos 450.000 conjuntos solares sobre tejados, casi la mitad de la capacidad solar total de Estados Unidos.

El sistema de California probablemente tendrá un impacto en las futuras batallas por el balance cero por todo el país. "Señala un futuro enfoque que puede encontrar el equilibrio entre los intereses de los propietarios de capacidad solar y los costes legítimos de mantenimiento de la red", afirma Sachu Constantine, el director de Política del Centro para Energías Sostenibles radicado en San Diego (EEUU).

No todos están de acuerdo. La vicepresidenta de políticas energéticas y medioambientales de Southern California Edison, Caroline Choi, denuncia que la decisión de la comisión "no aborda adecuadamente los impactos para la vasta mayoría de nuestros clientes que no disponen de capacidad solar, ni nos posiciona para un futuro con menos subsidios pagados por clientes que no son de balance cero".

Según los defensores solares, las objeciones no dan cuenta de los beneficios más amplios que proporciona el despliegue de la energía solar distribuida, como reducir la necesidad de construir nuevas plantas energéticas, hacer que la red sea más fiable y flexible y limitar las emisiones de dióxido de carbono procedentes de la generación de electricidad. La resistencia de las Eléctricas está retrasando la transición hacia un sistema energético más limpio y menos monolítico, asegura Constantine: "Esta revolución es inevitable por naturaleza. Lo único que estamos haciendo es discutir acerca del calendario, y de quiénes serán los vencedores y los perdedores".

Por su parte, la incertidumbre ha arrojado una sombra de duda sobre los modelos de negocio de los proveedores solares. Sin los pagos de balance cero, la energía solar doméstica "no tiene ningún sentido económico para el consumidor", reconoció recientemente el CEO de SolarCity, Lyndon Rive, al New York Times.

Quién ganará y quién perderá no acaba de ser determinado por el voto de 3-2 de la semana pasada. La comisión ya ha afirmado tener planes para reevaluar el tema del balance cero en 2019 y elaborar un sistema comprensivo que dé cuenta de los costes de la energía solar distribuida.

El caso de Nevada

Nevada, uno de los mercados de más rápido crecimiento para la energía solar residencial, ha sido el primero en realizar modificaciones drásticas en su política de balance cero, según la cual los propietarios de instalaciones solares residenciales son compensados por la energía que envían a la red eléctrica, normalmente a tarifas de minorista. Todos menos un puñado de estados han establecido programas de balance cero. Alegando que estas tarifas representan una transferencia injusta de costes a las empresas energéticas y a los clientes sin capacidad solar, las energéticas han montado una campaña bien financiada para reducir o eliminar estos pagos. La Comisión de Servicios Públicos de Nevada se mostró de acuerdo, pidiendo a las energéticas que reduzcan la compensación para los proveedores solares de tarifas minoristas a tarifas al por mayor.

De forma no sorprendente, la industria solar no está de acuerdo. Calificando la decisión del balance cero "poco ética, sin precedentes y posiblemente ilegal", el CEO de SolarCity, Lyndon Rive, predijo que "destruirá la industria solar en unos de los estados con más sol".  

La inversión de Nevada se produjo días después de que el Congreso de Estados Unidos votara para prolongar el crédito fiscal por inversión en proyectos solares (ver La extensión de los créditos fiscales proporciona a la industria solar un nuevo impulso). GTM Research calculó que la renovada desgravación fiscal añadirá 25 gigavatios de nueva capacidad solar durante los próximos cinco años, impulsado por 40.000 millones de dólares (unos 37.131 millones de euros) en nuevas inversiones entre 2016 y 2020.

Los sucesos en Nevada, no obstante, podrían señalar una importante transformación de la economía de la energía solar para propietarios residenciales. La tarifa minorista de la electricidad en Nevada es de 12,39 céntimos de dólar (unos 11,5 céntimos de euros) por kilovatio-hora; la tarifa al por mayor para la región que incluye Nevada era, de media, de unos dos céntimos de dólar (unos 1,86 céntimos de euros) por kilovatio-hora en diciembre.

Según un informe del Lawrence Berkeley National Lab, el coste de un sistema solar residencial ha caído hasta entre unos 25 y 30 céntimos de dólar (entre unos 23,21 y 27,86 céntimos de euro) por kilovatio-hora. Sumando los subsidios federales y estatales y los créditos fiscales, esa cifra baja hasta 15 céntimos de dólar (unos 13,93 céntimos de euro) o menos. Si la tarifa minorista de la electricidad de la red (en ausencia del balance cero) es menor que esa cifra, la instalación solar representa una mala inversión; si es mayor, es una buena inversión. Las tarifas de balance cero a la más alta tarifa minorista hacen que la instalación de capacidad solar distribuida sea para los propietarios una inversión mucho mejor  - y por tanto ayudan a acelerar la propagación de energías limpias, según los proveedores solares y sus defensores.

Fuente: technologyreview.es

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