Martes, 29 Noviembre 2016 00:09

Formación en Energías Renovables; la importancia del mejoramiento de las capacidades técnicas en el mercado nacional

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Por: Prof. Rodrigo Valdovinos – Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ISES Member

Durante las últimas semanas, se ha visto como los estudiantes de educación media han tenido el término de una etapa importante en sus vidas; como es la licenciatura de la enseñanza media. Lo que marca un nuevo comienzo de otra más importante que es el cambio a la enseñanza de nivel superior, pero primeramente deberán enfrentarse al gran desafío e ilusión de muchos que es rendir la prueba de selección universitaria P.S.U.

Luego vendrán los resultados y el proceso de postulación, que sin duda será una gran alegría para los alumnos seleccionados para estudiar en las universidades que eligieron y sentimientos de frustración para los que postularon, pero no quedaron seleccionados.

Para los postulantes no seleccionados las opciones sumamente validas serán: estudiar en universidades privadas, IPs o CFTs; hacer un pre universitario también será una opción válida para los que rendirán la PSU por segunda o tercera vez.

Para el proceso de selección universitaria 2016 vía PSU, de un total de 289.444 alumnos inscritos a la prueba, 252.401 fueron los que realmente rindieron la prueba con un 12,8% de ausentismo. Del total que rindió la prueba fueron seleccionados 79.877 que llenaron las vacantes disponibles para 1.437 carreras universitarias a nivel nacional, que sólo fue el 31,6% del total de estudiantes que rindieron la PSU.

Los resultados preliminares de la PSU 2016 indicaron que el 71% de los alumnos que rindieron la PSU no alcanzó los 500 puntos. Fueron 44.955 que rindieron la prueba y que obtuvieron una ponderación muy por debajo de lo considerado como suficiente. Asimismo, sólo el 3% fueron el selecto grupo de estudiantes que obtuvieron puntajes por sobre los 600 puntos… “Sin duda nuestra educación pública está pasando por serios problemas que ya son de tipo rutinarios”.

Con ese escenario fueron aproximadamente 172.000 alumnos que optaron por matricularse en universidades privadas, institutos profesionales o carreras de formación técnica en CFTs, asumiendo los costos que implica ello. Sin embargo, también existieron beneficios estatales a través de diferentes becar que redujeron considerablemente la carga económica de padres, apoderados y de los propios estudiantes que costean sus propios estudios.

Para el 2017, se esperan cifras similares (290 mil alumnos inscritos), en donde estas instituciones de educación superior recibirán una parte importante los estudiantes que tendrán el privilegio de poder estudiar una carrera de educación superior. También recibirán otros alumnos que llevan tiempo trabajando sin poseer un título técnico o profesional y han tomado el desafío de sacar un título de educación superior. El objetivo; mejorar sus ingresos económicos gracias a la formación superior.

Según las cifras de gremios educacionales, son más menos 220.000 alumnos que ingresan a estudios en CFT o IP a nivel nacional. La decisión de que carrera estudiar dependerá de la evolución del mercado nacional y sus diferentes sectores económicos, como también la visión de futuro de ciertos rubros que tienen buenas proyecciones a nivel internacional y que están aumentando significativamente la fuerza laboral requiriendo cada vez más, un capital humano con buena formación.

En este sentido existe un área o rubro que tiene una de las mejores proyecciones de crecimiento a nivel mundial y que en Chile ha tenido un aumente significativo en los últimos 5 años.

A que rubro me refiero; al rubro y mercado de las Energías Renovables No Convencionales y la Eficiencia Energética. Sin duda un tema o área muy desconocida en el común de las personas, pero que avanza a pasos agigantados a nivel nacional e internacional debido a innumerables ventajas derivadas de su uso y aplicación mencionado en diferentes estudios y proclamaciones como la realizada en el COP21-Paris 2015.

Hoy en día a nivel global, se tienen una clara conciencia que el desarrollo y los lineamientos energéticos para el siglo XXI deben ser basados en una transformación hacia la utilización de las energías renovables no convencionales. El siglo XX fue marcado por el uso indiscriminado de combustibles fósiles y gran parte del cambio climático viene del daño causado (y seguimos causando) al medio ambiente por la quema indiscriminada de fuentes fósiles, deforestación y otros impactos antrópicos.

En este sentido, hace dos años se publicó una Adenda al último informe del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) donde se dice: “si queremos limitar el aumento de temperatura a 2°C, entonces la cantidad adicional de combustibles fósiles que podemos quemar en este Siglo XXI está muy limitada. Esto significa que de aquí al 2050, toda la generación eléctrica debe hacerse sin emisión de CO2; y que de aquí al 2100 toda la generación de energía debe hacerse sin emisión de gases efecto invernadero”. Por lo tanto, hoy se está estableciendo una misión de transición en este camino de transformación sería a la utilización de las energías renovables en los diferentes niveles de la sociedad actual.

A nivel nacional, nuestro país tiene una dependencia de combustibles fósiles de al menos un 75%, (BNE 2013), combustibles que son importados para el uso en generación eléctrica, procesos industriales, transporte, comercio y uso residencial. Lo que produce que cualquier conflicto que se produzca en el exterior, repercuta en los bolsillos de cada uno de los chilenos.

Este paradigma de “combustibles ilimitados sin efecto en el medio ambiente”, está cambiando debido a que Chile posee un gran potencial en fuentes de energías renovables incomparable con otros países más desarrollados: los mejores niveles de radiación solar, no sólo en el norte sino aplicable desde Arica hasta Punta Arenas que puede ser utilizado tanto en aplicaciones térmicas y eléctricas.

En energía eólica pasa lo mismo, debido a nuestro extenso territorio costero; en energía geotérmica, si no somos el primer país somos el segundo con mayor potencial en este tipo de energía a nivel nacional; en mini hidráulica gran potencial sobre todo en el sur de país; y un gran etc...

A nivel público, se ha implementado una institucionalidad energética relativamente nueva en energías renovables; desde el mismo Ministerio de Energía hasta las SEREMIS regionales, centros de desarrollo y agencias en materia de eficiencia energética.

En el sector privado, hace 10 años existían unas 12 empresas que se dedicaban a comercializar soluciones de energías renovables; hoy transcurridos 10 años, esta cifra aumento a unas 300 empresas y en diferentes rubros del área de las ERNC y la eficiencia energética.

Si nos vamos a analizar los programas y redes internacionales, hoy en día existen diferentes programas para mejorar las capacidades técnicas en el área de las ERNC, centradas y creadas especialmente en dar un salto dirigido y centrado en la utilización masiva de estas energías, como también, para crear una fuerza laboral tanto profesional como técnica, con una sólida formación que dedicad a prosperar y difundir aún más la utilización de las ERNC a nivel industrial como doméstica, pero de forma seria y sistemática.

Según el último reporte del programa IRENA, la fuerza laboral en torno a las energías renovables el año 2015 finalizó con 8,1 millones de empleos; siendo el mercado solar fotovoltaico el primero en el ranking con 2,8 millones de nuevos empleos seguido de los biocombustibles, energía eólica, calor y climatización solar, biomasa, biogás, hidro, geotérmica y concentración solar.

En Estados Unidos, según el CENSO nacional de empleos solares desarrollado por The Solar Foundation, entre el año 2014 al 2015 existió un aumento de 123% en la generación de nuevos empleos sólo en la industria de energía solar y del 173% entre el 2010 al 2015, sumando a diciembre del 2015 un total de 208.859 empleos permanentes en este rubro. Lo que indica que, de cada 83 nuevos empleos creados en USA, uno es de la industria solar representando un 1,2% de todos los nuevos puestos de trabajo creados en el país.

De los 208.859 trabajadores solares en Estados Unidos, aproximadamente 188.000 están 100% dedicados a actividades solares y los sueldos pagados son totalmente competitivos con otros rubros industriales y proporcionan buenas oportunidades con sueldos muy dignos, con una participación de mujeres que alcanza el 24%. Se estima que para el 2016, las cifras aumentarán en un 15% a 235.000 la fuerza del trabajo solar

De forma indirecta existen otros empleos que entregan soporte a la industria solar. La cifra de empleos permanentes representa unos 610.000 puestos de trabajo en esta área.

Las cifras anteriores demuestran que el área de las energías renovables no convencionales a nivel nacional y sobre todo internacional, es un mercado en vías de establecerse de forma permanente en Chile en diferentes áreas, sobre todo en la industria solar; debido a la simpleza de sus aplicaciones, a las leyes que están fomentando su uso y por sobre todo a la distribución nacional de su potencial, presentando excelentes expectativas para su desarrollo en diferentes niveles y sectores del país.

Hoy, el sector público y sobre todo el mercado privado en Chile, necesita de forma urgente mejorar las capacidades técnicas en el área de las ERNC, sobre todo contratar capital humano técnico que son la debilidad que toda empresa de este rubro. La importancia radica en poder avanzar en la utilización de las ERNC de forma responsable en su parte técnica en todas las etapas que implica el desarrollo de un proyecto de generación con energías renovables, desde el diagnóstico energético del usuario, pasando por la factibilidad preliminar hasta la instalación y posterior seguimiento de los sistemas.

Buenas instalaciones mejoran la percepción de los usuarios, aseguran un mercado local de calidad y competitivo; obteniendo buenos rendimientos energéticos traducidos en beneficios económicos de las personas y familias. Se debe navegar hacia un mercado que elija calidad versus bajos precios. Esto ayudará a desarrollar en el corto plazo un mercado serio, profesional y sumamente creíble para grandes proyectos y por sobre todo en las pequeñas y medianas instalaciones donde los beneficios energéticos y económicos son más notorios y sumamente importantes.

En el mercado nacional de ERNC, hoy día existe una fuerza laboral de aproximadamente 2.700 puestos de trabajo permanentes, divididos en unas 300 empresas de diferentes tamaños que se dedican a comercializar soluciones en materia de suministro de equipos e instalación de sistemas.

Nuestras estimaciones apuntan a que la nueva fuerza laboral en el país para el 2017 aumentará en un 20% tanto en empresas nacionales como extranjeras, empresas que apuntan a poder tener en sus filas técnicos especializado en ERNC y EE, que se dediquen de forma técnica a poder desarrollar sistemas energéticos de calidad.

Para el 2018, se estima que los nuevos técnicos egresados en el área de las renovables disminuirán en un 40%, debido al cierre de carreras técnicas en instituciones de educación superior de carácter técnico. Cuyo cierre se debe a la escasa cantidad de docentes que formen las nuevas generaciones. Este se puede decir que es “un” tema pendiente para los diferentes organismos públicos y, en especial para las asociaciones gremiales. Según mi percepción, se debe trabajar en la formación de formadores y destinar recursos para ello.

Esta sumamente claro que el tema de la utilización de las energías renovables en Chile, es un tema que llegó para quedarse debido al gran potencial nacional, por las grandes ventajas económicas que se tienen de su uso; usos que se deben seguir difundiendo en nuestros vecinos y comunidades. Ello asegurará un futuro más sustentable y fortalecido energéticamente, desde lo local a lo global. La conclusión apunta a que se necesita educación y capacitación en todos los niveles del sector privado y sobre todo en la parte pública.

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